Heles
Heles Au Belona
[The Last Hope]
Heles, desde que se liberó, se ha
guiado por el instinto: ya sea para juzgar a las personas o para actuar; para
seguir combatiendo o para retroceder; para castigar o perdonar; para amar u odiar;
para construir o destruir; para…
Es la última Au Belona y heredera
legitima al trono del ‘Circulo del Rey Licántropo’; su sangre es la más pura y
su poder, nunca antes visto entre todos los de sangre real, inigualable. Al ser
la primogénita e hija única, sus padres la instruyeron en todas las disciplinas
hasta convertirla en un ser cuasi perfecto.
Su infancia se la pasó entre libros
y armas; entre ciencia y guerra; no tuvo amigos ni amores secretos; ni mascotas
que esconder; ni deseos por cumplir; ni muchas cosas que debía tener una niña.
Controlada y encajada, sin poder decidir, ni decir o expresar lo que realmente
quería, fue criada para gobernar.
Sus padres, sin ninguna duda,
estaban completamente orgullosos pero, como la disciplina en la realeza es
necesaria, nunca lo demostraron. A cada ocasión en que ella demostraba su
superioridad, ellos le exigían más… y más… y más… hasta que la rompieron. Eso
sucedió cuando la niña apenas tenía once años, justo cuando ella se preguntó: «¿Quiénes son para exigirme tanto?
Decidió investigar. Le tomó un par
de días poder armar todo el rompecabezas histórico de su familia. Y, para
rematar, se dio cuenta a donde la estaban llevando. Al final, bajo la
protección de la luna llena, esta princesa juzgó que los pecados de sus
antepasados eran imperdonables y que el trono era innecesario; desechó todo lo
que había sido, lo que era y lo que podía llegar a ser, y terminó con su
familia y la dinastía del Rey Licántropo.
Esa noche, la gente del pueblo pudo
ver como la luna llena se tornaba oscura hasta que las estrellas ya no
titilaron en el firmamento. Muchos se percataron del significado de semejante
suceso, se refugiaron en lo más recóndito de sus casas y esperaron lo peor.
Dante Valieri, un ser considerado
‘Todo poderoso’, estaba esperando que tal cosa sucediera. Se trasladó con
tiempo y observó todo lo que pasaba y se deleitó con el espectáculo: el corazón
de la niña era frío y aguardaba frustración e ira contenida. Cuando la niña,
manchada de sangre, salió del castillo, Dante bajó a su encuentro.
—Buenas
noches, Heles Au Belona.
No había nadie en todo el mundo que
no supiera quien era él, ni la historia que lo unía al ‘Círculo del Rey
Licántropo’, ni lo que significaba su llegada. La niña que, por primera vez,
luchó usando todo su poder e instinto, separó los pies y recurrió a todo su ser
para permanecer de pie. Temblaba y sudaba, pero no apartó la mirada. —¡Rey y Soberano!
Dante sonrió internamente. Él la
estaba poniendo a prueba y todo parecía indicar que ella pasaría. Las comisuras
de sus labios se curvaron en la más aterradora sonrisa que cualquiera pudiera
ver y…
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Heles cerró los ojos y dejó que
todo el nerviosismo saliera de su cuerpo. Avanzó los últimos peldaños que la
separaban del obelisco y dudó. Estaba por conocer al hombre que estuvo
esperando durante los últimos ocho años y… no sabía cómo sentirse. Desde esa
noche en que Dante la nombró ‘Guerrera’ y le entregó los tesoros del Nonagésimo
Cuarto Rey Licántropo, Heles vivió a sus anchas.
Sin quien la restringiera, sin que
hubiera alguien vigilándola, sin tener que seguir ordenes, sin seguir una
rutina, sin… con muchos ‘sin’ que la hicieron inmensamente feliz. Tenía el
poder de decidir qué comer, qué hacer, qué decir, qué mirar, qué escuchar, a
quien amar y a quien odiar… ¡Totalmente libre!
Desde esa noche, vivió con la
expectativa de conocer al hombre que sería su compañero de armas. Durante años
tuvo que imaginar cómo sería él: si era musculoso o enclenque; si era flaco o
gordo: si era alto o enano; qué armas usaba; cuáles eran sus habilidades; qué
tan fuerte seria… y un montón de incógnitas sin resolver nacieron en su
pensamiento.
En algún momento, al considerar su
propia fuerza, llegó a considerarlo cómo alguien sumamente fuerte y que estaba a
su altura; qué él sería digno de estar a su lado. Irremediablemente, se enamoró
de él.
Respiró profundamente. Alejó las
inquietudes de su corazón y se mentalizó para lo peor. “Puede que sea feo, flaco y pequeños, pero me conformaré con que sea
fuerte”. No pudo evitar sonreír al escuchar los gritos, provenientes de la
gente que estaba congregada en la plaza, que la animaban a dar el paso. ‘The
Last Hope’ coreaban al ritmo de pizotones y palmadas. Se dio la vuelta y blandió
las lanzas que tenía en la mano. Al final, entre todo el jolgorio de admiración
que despertaba su poder, tocó el Obelisco hecho de oro y amatista. “¡No aceptaré a nadie débil!” pensó por
última vez antes de responder a la llamada de su compañero.
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HABILIDADES
Esa noche de otoño, Dante le
concedió la [Gae Bolg], la [Gungnir] y la [Longinus] que antes fueron las armas
del Nonagésimo Cuarto Rey Licántropo. ¡El bisabuelo de Heles!
Quick Raid [Bombardeo Rápido]
Es un ataque inmisericorde que
perfora todo a su paso. Tiene un alcance de quince metros y una duración de dos
minutos. Cada puñalada es fuerte y capaz de perforar el acero amargo.
Reckoning Night [Noche Calculada]
Cuando la luna llena llega al cénit
y sus rayos son más poderosos, Heles entra en un estado de frenesí. Su cuerpo
se fortalece y su resistencia se multiplica; adquiere su forma de licántropo y
nadie puede detenerla. Además, su habilidad de concentración y estrategia se
concentra a tal punto en que es imposible que ella falle algún ataque.
Scarlet Ribboned Lance [Lanza de Cintas
Escarlatas]
Al enterrar la [Longinus], ella maldice
el terreno donde se desarrolla el combate y, después de cierto tiempo, los
efectos se muestran. Las lanzas brotaran del suelo según la voluntad de Heles.
Es un ataque impredecible y bastante molesto.
Eidel
Siege [Victoria Solitaria]
Es el ataque más fuerte de Heles y
consiste en combinar las tres lanzas y concentrar todo el poder en un solo punto.
Hasta el momento se sabe que Eidel Siege puede destruir montañas y crear
grandes depresiones geográficas, es un ataque que no discrimina entre aliados y
enemigos. Por eso, Heles se negó a usarlo cuando combatió con Natsu.
IMÁGENES DE BONUS
RENUNCIA DE DERECHOS: Heles
pertenece a Granblue Fantasy y pueden encontrarla buscando en la wikia,















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